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Fascitis plantar o espolón calcáneo: cuál es la diferencia

El dolor en el talón es una molestia bastante común que puede afectar a personas de todas las edades. Dos de las causas más frecuentes son la fascitis plantar y el espolón calcáneo. Aunque muchas veces se confunden o incluso aparecen juntas, en realidad se trata de problemas distintos.

Comprender la diferencia entre fascitis plantar y espolón calcáneo es fundamental para identificar correctamente el origen del dolor y recibir el tratamiento adecuado.

Qué es la fascitis plantar

La fascitis plantar es una inflamación de la fascia plantar, una banda de tejido que recorre la planta del pie y conecta el talón con los dedos.

Su función es ayudar a sostener el arco del pie y absorber el impacto al caminar o correr. Cuando esta estructura se sobrecarga o sufre microlesiones repetidas, puede inflamarse y provocar dolor en el talón.

Uno de los signos más característicos es el dolor al dar los primeros pasos por la mañana o después de un periodo de reposo.

Si quieres conocer más detalles sobre esta lesión, puedes consultar nuestra guía completa sobre fascitis plantar, donde explicamos sus causas, síntomas y opciones de tratamiento.

Qué es un espolón calcáneo

El espolón calcáneo es una pequeña protuberancia ósea que se forma en el hueso del talón (calcáneo).

Esta formación suele desarrollarse con el tiempo como consecuencia de tensiones repetidas en la zona donde se inserta la fascia plantar.

A diferencia de la fascitis plantar, el espolón es una alteración estructural del hueso que solo puede confirmarse mediante pruebas de imagen, como una radiografía.

Diferencia entre fascitis plantar y espolón calcáneo

Aunque pueden provocar síntomas similares, existen algunas diferencias importantes entre ambas afecciones.

 

Origen del problema

La diferencia entre fascitis plantar y espolón comienza en su origen.

  • Fascitis plantar: inflamación del tejido blando (fascia plantar).

  • Espolón calcáneo: crecimiento óseo en el talón.

En otras palabras, una afecta a un tejido fibroso y la otra al hueso del talón.

Forma de diagnóstico

La fascitis plantar suele diagnosticarse mediante exploración clínica y evaluación de los síntomas.

El espolón calcáneo, en cambio, generalmente se identifica mediante radiografía, ya que se trata de una estructura ósea visible en pruebas de imagen.

Presencia de dolor

Curiosamente, muchas personas con espolón calcáneo no sienten dolor.

En muchos casos, el dolor en el talón está causado realmente por la inflamación de la fascia plantar, incluso cuando el espolón aparece en la radiografía.

Por este motivo, ambos problemas pueden confundirse fácilmente.

Relación entre ambas afecciones

Aunque son diferentes, la fascitis plantar y el espolón calcáneo pueden estar relacionados.

Cuando la fascia plantar se somete a tensión durante mucho tiempo, puede provocar cambios en la zona de inserción del talón que favorezcan la formación de un espolón.

Sin embargo, no todas las personas con fascitis plantar desarrollan un espolón calcáneo.

Cómo saber cuál puede estar causando el dolor

Si sientes dolor en el talón, algunos signos pueden orientarte sobre su origen.

Por ejemplo, la fascitis plantar suele provocar:

  • dolor al levantarse por la mañana

  • molestias tras periodos de reposo

  • sensibilidad en la base del talón

En cambio, el espolón calcáneo puede pasar desapercibido durante años si no provoca síntomas.

Ante cualquier duda, lo más recomendable es realizar una valoración profesional para confirmar el diagnóstico.

Cuándo acudir a un especialista

Si el dolor en el talón persiste durante varias semanas o dificulta caminar con normalidad, es aconsejable acudir a un especialista en salud del pie.

En Clínica del Pie Centro Avanzado en Salud, un equipo profesional puede evaluar tu caso y determinar si el problema está relacionado con la fascia plantar, con un espolón calcáneo o con otra afección del pie.

Un diagnóstico adecuado permite iniciar el tratamiento más apropiado y evitar que el problema se vuelva crónico.

Rosario Jiménez Caro

Cirujana Podológa